vivienda

Volver a empezar

 Mar, 13/03/2007 - 11:31     Sandor

Esta mañana me he despertado como todos los días y lo primero que he visto ha sido una humareda impresionante saliendo del patio interior de mi casa:

Incendio junto a mi casa

En el portal de al lado, dos pisos más abajo, un incendio devoraba toda una vivienda, quemándolo todo e inundando los alrededores de un desagradable tufillo a recuerdos quemados. Rápidamente nos hemos vestido y hemos contemplado desde la calle las labores de extinción (vivimos en una casa con estructura de madera, y hemos preferido ser previsores). Allí en la calle, a las siete de la mañana, estaban los habitantes del piso quemado. He intentado ponerme en su lugar, e imaginar mis sentimientos al ver mi propia casa ardiendo, mis recuerdos, mi ropa, mis chismes, el ordenador desde el que ahora mismo os estoy escribiendo, y he sentido una pequeña parte de su pena. Estas cosas siempre me sorprenden, me refiero a la engañosa seguridad de nuestra vida, apoyada mayormente en la rutina, en la seguridad del dinero y otras cosas materiales. Pero basta una enfermedad, un robo, un incendio, o la muerte de alguien cercano, para que la vida nos agarre por los hombros y nos zarandee, espabilándonos, haciéndonos ver que el tiempo pasa, que no somos más que una anécdota para él, que hoy estamos y mañana no, y que lo importante hoy, mañana no tendrá ninguna importancia.

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Vivienda digna

 Sáb, 29/04/2006 - 04:19     Arka

Algunos de vosotros que estáis entre mis contactos de Hotmail habréis recibido un mail en el que se convoca a una sentada por una vivienda digna y se invita a pasar ese mismo mensaje a toda vuestra libreta. No es un forward chorra: se trata de la convocatoria firme para una sentada el día 17 mayo en las plazas de las diferentes capitales de España, y al mismo tiempo se propugna una especie de "huelga hipotecaria" para dejar comprar vivienda a estos precios, o no comprar, sino alquilar, en un intento de pinchar la burbuja inmobiliaria. Parece un motivo más que razonable para movilizarse y reunirse, si al menos se va a protestar por algo más serio que el derecho a ocupar una plaza con litros de kalimotxo.

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Cambio de aires

 Vie, 28/10/2005 - 07:31     Sandor

Definitivamente, soy un tio afortunado :-) Resulta que ahora estaba disfrutando de un piso en alquiler, parcialmente subvencionado por el programa Bizigune, del Gobierno Vasco. La cara del asunto es que me proporcionaba un sitio donde vivir a cambio de un alquiler asequible. La cruz era que el contrato tenía una duración de cinco años, y una vez acabado, me quedaba en la calle (os podeís imaginar el canguelo que me entraba cada vez que pensaba en ello).

El caso es que hace unas semanas recibí una carta de Viviendas Municipales, en donde me adjudicaban un piso en regimen de alquiler, también a base de contratos de cinco años, pero prorrogables (vamos, en la práctica, para toda la vida). El caso es que te dan dos oportunidades, y si el primer piso que te enseñan no es de tu agrado, todavía tienes otra oportunidad con otro.

Primero vi una vivienda en Torre Urizar, que para los que no sepaís donde cae, está situado un poco a las afueras de Bilbao, subiendo la interminable cuesta del gobierno militar, en Zabálburu, arriba del todo. Tras sopesarlo un poco, dije que no me interesaba (estoy demasiado acostumbrado a vivir en el Casco Viejo, la verdad). Han pasado ya dos o tres semanas desde mi primera negativa, y el otro día visité el segundo piso (al cual si renunciaba, me borraban de la lista por dos años, cosa lógica por otra parte). Total, resumiendo (que hay que ver como me voy por las ramas), que este piso sí mola. Es un quinto sin ascensor, pero la zona es tranquila, y lo más importante, estoy muy, muy cerquita del Casco Viejo, así que me voy a animar y me pondré a hacer mi tercera mudanza en siete años (voy a acabar deslomado, lo se).

El piso tiene 47 metros cuadrados (que a mí me da que soy algunos menos), así que antes de la mudanza tendré que hacer un poco de limpieza, porque ¡no me va a entrar todo! :-D Pero bueno, estoy feliz y no hago más que pensar en el nuevo piso, cómo organizaré la mudanza, cómo será mi nueva vida, si tendré que cambiar de proveedor de ADSL, si tardarán mucho en realizar el cambio de linea teléfonica... en fin, todo un cúmulo de pequeñas chorradillas que me tienen agradablemente preocupado.

Este mismo lunes espero firmar el contrato. Supongo que me darán las llaves y con ellas, un metro, un papel y un boli.... ¡a organizarlo todo! :-D ¡Se me olvidaba, aquí os dejo una foto del edificio, tomada desde la calle:

Mi nueva casa

Y aquí una vista de todos los tejadillos del Casco Viejo (como veis estoy cerca, ¡pero cuesta arriba! :-D) Desgraciadamente no es la vista que tengo desde dentro de mi casa, sino que está tomada ahí cerquita, al lado del portal, en la parte de arriba de las Escalinatas de Solokoetxe.

Las vistas

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Proyecto Loftcube

 Vie, 29/07/2005 - 01:54     Sandor

Loftcube

Al ver la web del proyecto Loftcube, lo primero que me vino a la cabeza fue mi amigo Rober, un loco de los lofts. Si al igual que él, estás interesado en conocer nuevas formas de proyectar viviendas, seguro que esta web te interesará.

El proyecto consiste en el diseño y la construcción de un loft de unos cuarenta metros cuadrados de superficie y tres y medio de altura, pensado inicialmente para instalarse en los tejados de los edificios de Berlin. Tanto la distribución del espacio en el interior como las paredes exteriores son personalizables. Las paredes exteriores pueden ser traslúcidas, transparentes, laminadas en madera, etc. El espacio interior es modular, y se puede distribuir al gusto mediante diversos paneles. Según cuentan, para ensamblar el loft bastan 2 o 3 personas, trabajando durante 2 a 4 días. Y si tienes que cambiar de aires, no problemo, llamas a un helicóptero y en un pispás te lo lleva a la nueva ubicación. La idea me parece buena, aunque claro, habría que ver si es extrapolable a la realidad nuestra. Además, tampoco es que el precio sea ninguna maravilla: 70.000 eurazos en su configuración básica. Eso sí, ¿a quien no le molaría dormir a pierna suelta sobre el tejado de un edificio, viendo el cielo sobre su cabeza a través del gran ventanal del techo?

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Mi vida en Somera

 Mié, 27/04/2005 - 11:58     Sandor

Somera (antigua)

Llevo viviendo apenas cuatro meses en el casco viejo de Bilbao, en la calle Somera. Me surgió un alquiler patrocinado :-) en parte por unas ayudas del Gobierno Vasco y, gracias a eso, he podido liarme la manta a la cabeza e independizarme. ¡Y estoy encantado, chavales! No tenía pensado escribir nada sobre mi nuevo piso, pero hace cinco minutos me encontraba leyendo un manual (siempre tengo un manual de algo entre las manos, qué le voy a hacer) en la sala y he comenzado a escuchar el sonido de un clarinete. Salgo al balcón y me encuentro en el bar de enfrente con una gente sentada en el suelo haciendo música, algo de jazz improvisado o algo así... es genial.

Hace un par de días iba para casa cuando en el portal, sentado, me encuentro a otro tipo tocando música clásica con su guitarra española.... Y así día sí, día también, siempre hay algo debajo de casa para alegrarme el día.

Para los que no conozcais la zona, os diré que el casco viejo de Bilbao es una zona que últimamente está bastante cuidada, en el sentido de que como a Bilbao, a cuenta del efecto Guggenheim y demás, está viniendo bastante turismo, el ayuntamiento se preocupa de tener la zona limpia y en condiciones.

Mi calle en concreto está plagada de tiendas de ropa más o menos alternativa (me río yo de lo alternativo de muchos de sus precios) y bares de poteo. En general se puede decir que predomina el ambiente juvenil y alternativo, aunque tambien hay cuadrillas de chiquiteros haciendo la ronda, matrimonios con los crios jugando en la calle mientras los aitas se toman el pincho... en fin, bastante variado, la verdad.

Somera (actual)

El caso es que estoy feliz aquí, en medio del meollo. Aquí todos los días hay fiesta, bullicio, gente en la calle, y eso me gusta. A lo mejor si tuviera cincuenta o sesenta años mi percepción cambiaría, pero hoy sólo le veo ventajas a esto de poner el pie en la calle y tener toda la ciudad al alcance de la mano. Bueno, tampoco todo es tan bucólico como lo cuento, si os soy sincero. Un par de veces en vez del chico tocando música clásica en el portal me he encontrado a alguien haciéndose un chino, o algún que otro vómito al salir a la calle, pero bueno, supongo que lo uno va con lo otro.

Para alguien como yo, perezoso, introvertido y en general no muy animado, es toda una inyección de adrenalina salir al balcón y ver a la gente disfrutar con los amigos, charlando, riendo. Hay veces que me pongo a mirarla y siento cómo trozos de vida pasan delante de mis ojos: el esfuerzo diario de los vendedores de bisutería con sus puestos callejeros, la pose de algunos modernos paseando su estilo calle arriba, calle abajo, algún que otro viejillo haciendo eses a las tres de la tarde, cargado de cosechero, músicos callejeros dando ambiente mientras se toman una cerveza, cuadrillas de amigos contándose la vida, entrelazando aun más los hilos que forman la madeja de su amistad... en fin, una sucesión de historias de las que apenas puedo intuir nada, pero que excitan mi imaginación.

Como digo, para alguien como yo, tirando a parado, asomarme al balcón y desear unirme a ese torrente de vida que discurre por mi calle es todo uno. Por eso, entre otras muchas cosas, me encanta mi nueva y pequeña casa de 55 metros, su portal sin ascensor, el olor a madera vieja de las escaleras, el frio que paso en invierno a pesar del radiador eléctrico, los juramentos que lanzo cuando se me acaba el agua caliente en el termo eléctrico... tantas incomodidades y a pesar de eso, ¡tan feliz!

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Sobre PlanetaInopia

Sandor Inopia nació en Bilbao, un lunes cualquiera, justo 1904 años después de que Nerón se suicidara, diciendo ¡Qué artista muere conmigo!, y 192 años después de que Volta descubriera la pila eléctrica. Mientras celebraba su quinto cumpleaños, Elvis daba su último concierto, y celebrando los siete, Muhammad Ali se retiraba del boxeo.

Sobre PlanetaInoipa, blog personal de Sandor Inopia (Sandor Saiz Ortuondo)

Yo no tengo la ambición de Nerón, la inteligencia de Volta, la voz de Elvis, o la fuerza de Alí, pero a veces me gusta escribir y darme a conocer a los demás. Por eso este blog, que espero te guste.

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