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Defendamos la neutralidad de la red

 Mar, 23/11/2010 - 18:49     Sandor

Leo en el blog de comandoefe.com el comentario sobre un vídeo que puede ser de utilidad para los que tal vez no tengáis muy claro en qué consiste la expresión Neutralidad de la red, y por qué es tan importante que nosotros, como usuarios de internet, la defendamos frente a su creciente comercialización.

No dijimos nada cuando nos cobraron por aparcar en la ciudad en la que ya pagamos el impuesto de circulación, eso que se llaman OTA u OLA. Tampoco dijimos nada cuando la luz, el gas y el agua empezó a cobrar “estimaciones”. No nos quejamos cuando compramos nuestras casas con un sobreprecio de un 60%. Cuando nuestros bancos decidieron que además de ganar dinero con nuestro dinero, nos iban a cobrar por todo, también nos callamos…

Así que imagino que tampoco diremos nada cuando internet deje de ser lo que hoy conocemos.

Por cierto, también tenéis un artículo en la Wikipedia sobre el tema.

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Sex and the bici

 Lun, 19/07/2010 - 19:06     Sandor

No suelo comentar blogs ajenos en PlanetaInopia, pero he encontrado uno realmente interesante que merece la pena promocionar. Entre otras cosas, cuelga enlaces de descarga directa (megaupload y sitios similares), de documentales y peliculas de culto, muchas en VOS.

Entre otras perlas, podemos encontrar un documental del festival de Roskilde, la peli Sweet sixteen, de Ken Loach, documentales sobre Miles Davis, Leonard Cohen o Patti Smith... en fin, un buen baúl de buenas propuestas para alejarnos de la telebasura que seguro nos invadirá este verano.

Por cierto, ¡que se me olvida!, el blog se llama Sex and The Bici.

Si como yo, te va a tocar quedarte en casa estas vacaciones, no te lo pienses y comienza a husmear entre sus páginas ;-) Por supuesto, teneis abiertos los comentarios para recomendar también aquellas otras páginas donde poder encontrar cosas similares.

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En defensa de los derechos fundamentales en internet

 Mié, 02/12/2009 - 16:32     Sandor

Manifiesto

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia. Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

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Y así empezó todo...

 Mar, 21/03/2006 - 00:20     Sandor


Diagrama de los dos primeros nodos de ARPAnet

Leo en Barrapunto que hay por ahí un video circulando sobre los inicios de ARPAnet, el embrión de lo que luego se convertiría en lo que hoy conocemos por internet. Por aquel entonces (1972), la red apenas tenía poco más de dos años de existencia, y estaba formada por unos 25 nodos... cuantos cambios en tan poco tiempo, ¿no? :-) El video se encuentra en inglés, aunque ya hay gente que está trabajando en subtitularlo.

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Declaración de Independencia del Ciberespacio

 Jue, 09/02/2006 - 22:04     Sandor

Se cumplen diez años de la Declaración de Independencia del Ciberespacio, diez años en los que todo parece haber transcurrido rápidamente, aunque en el fondo seguimos con las mismas luchas, con los mismos intentos por controlar la red, de limitar la libre expresión que surje de la bidireccionalidad de la información que fluye por ella y de la sensación de anonimato.

Para los que no habitábais la red en aquella época, y no vivísteis la época de las BBS (Fidonet), la red alternativa Altercom (en este documento de nodo50 se habla un poco de refilón de ella), los primeros boletines de Kriptópolis, cuando PGP todavía era libre, para todos vosotros, recién llegados a estos lares, aquí os dejo la Declaración de Independencia del Ciberespacio, un documento escrito por John Perry Barlow, entre otras cosas letrista de los Grateful Dead, y cofundador de la Electronic Frontier Foundation:

DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA DEL CIBERESPACIO
Por John Perry Barlow

Gobiernos del Mundo Industrial, vosotros, cansados gigantes de carne y acero, vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro, os pido en el pasado que nos dejéis en paz. No sois bienvenidos entre nosotros. No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos. No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo, así que me dirijo a vosotros sin más autoridad que aquélla con la que la libertad siempre habla.

Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos. No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos ni poseéis métodos para hacernos cumplir vuestra ley que debamos temer verdaderamente.

Los gobiernos derivan sus justos poderes del consentimiento de los que son gobernados. No habéis pedido ni recibido el nuestro. No os hemos invitado.

No nos conocéis, ni conocéis nuestro mundo. El Ciberespacio no se halla dentro de vuestras fronteras. No penséis que podéis construirlo, como si fuera un proyecto público de construcción. No podéis. Es un acto natural que crece de nuestras acciones colectivas.

No os habéis unido a nuestra gran conversación colectiva, ni creasteis la riqueza de nuestros mercados. No conocéis nuestra cultura, nuestra ética, o los códigos no escritos que ya proporcionan a nuestra sociedad más orden que el que podría obtenerse por cualquiera de vuestras imposiciones.

Proclamáis que hay problemas entre nosotros que necesitáis resolver. Usáis esto como una excusa para invadir nuestros límites. Muchos de estos problemas no existen. Donde haya verdaderos conflictos, donde haya errores, los identificaremos y resolvereremos por nuestros propios medios. Estamos creando nuestro propio Contrato Social. Esta autoridad se creará según las condiciones de nuestro mundo, no del vuestro. Nuestro mundo es diferente. El Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo está a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no está donde viven los cuerpos.

Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento. Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier sitio, puede expresar sus creencias, sin importar lo singulares que sean, sin miedo a ser coaccionado al silencio o el conformismo.

Vuestros conceptos legales sobre propiedad, expresión, identidad, movimiento y contexto no se aplican a nosotros. Se basan en la materia.

Aquí no hay materia. Nuestras identidades no tienen cuerpo, así que, a diferencia de vosotros, no podemos obtener orden por coacción física.

Creemos que nuestra autoridad emanará de la moral, de un progresista interés propio, y del bien común. Nuestras identidades pueden distribuirse a través de muchas jurisdicciones. La única ley que todas nuestras culturas reconocerían es la Regla Dorada. Esperamos poder construir nuestras soluciones particulares sobre esa base. Pero no podemos aceptar las soluciones que estáis tratando de imponer. En Estados Unidos hoy habéis creado una ley, el Acta de Reforma de las Telecomunicaciones, que repudia vuestra propia Constitución e insulta los sueños de Jefferson, Washington, Mill, Madison, DeToqueville y Brandeis. Estos sueños deben renacer ahora en nosotros.

Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Como les teméis, encomendáis a vuestra burocracia las responsabilidades paternas a las que cobardemente no podéis enfrentaros. En nuestro mundo, todos los sentimientos y expresiones de humanidad, de las más viles a las más angelicales, son parte de un todo único, la conversación global de bits. No podemos separar el aire que asfixia de aquél sobre el que las alas baten.

En China, Alemania, Francia, Rusia, Singapur, Italia y los Estados Unidos estáis intentando rechazar el virus de la libertad erigiendo puestos de guardia en las fronteras del Ciberespacio. Puede que impidan el contagio durante un pequeño tiempo, pero no funcionarán en un mundo que pronto será cubierto por los medios que transmiten bits.

Vuestras cada vez más obsoletas industrias de la información se perpetuarían a sí mismas proponiendo leyes, en América y en cualquier parte, que reclamen su posesión de la palabra por todo el mundo. Estas leyes declararían que las ideas son otro producto industrial, menos noble que el hierro oxidado. En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita ser realizado por vuestras fábricas. Estas medidas cada vez más hostiles y colonialistas nos colocan en la misma situación en la que estuvieron aquellos amantes de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que luchar contra la autoridad de un poder lejano e ignorante. Debemos declarar nuestros "yos" virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos.

Crearemos una civilización de la Mente en el Ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado antes.

Davos, Suiza. 8 de febrero de 1996

Pienso que es necesario, ahora que para la mayoría internet es simplemente un modo de pasar el tiempo, una forma de ocio como otra cualquiera, informar a la gente sobre las batallas que se libraron y más aún, las que quedan por librar, contar de qué modo han intentado acallar de mil maneras este ágora mundial, y la responsabilidad que recae sobre cada uno de nosotros para hacer de esta fantástica herramienta algo bueno para la humanidad. Tienes mil maneras de expresar tu opinión, mil maneras de convertirte en parte de la solución, mil maneras de actuar, de desperezarte. Internet no es la televisión, ni un medio de comunicación al uso. Aquí tu opinión es importante, aquí hay gente esperando oir lo que tengas que decir, abandona tu pasividad y haz lo que sea, pero ¡hazlo! ;-)

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Deusto.com

 Mié, 25/01/2006 - 22:38     Sandor

Hoy me he enterado del rapto que pretenden hacer los de la editorial Planeta Agostini con el dominio deusto.com. Os paso a continuación las impresiones de Eduardo Perez Orue, a mi entender, su legítimo propietario, hasta que algún juez no diga lo contrario.

En 1997 registré el dominio deusto.com. Ahora viene Planeta Agostini, propietaria de Ediciones Deusto, y mediante sus abogados me envía cartas y burofaxes diciendo que les transfiera el dominio porque tienen la marca "deusto" registrada. Ellos registraron la marca en el 2002 (repito, el dominio lo registré en 1997), y el dominio ha estado aumentando, con mucho trabajo y esfuerzo, en visitas y en contenido durante 8 años y medio, con más de 1250 relatos publicados y 3300 subscriptores al boletín de noticias.

Hasta la semana pasada recibía 80000 visitantes únicos mensuales. Me han puesto una demanda ante la WIPO, han contratado a un importante bufete de abogados de Madrid, y me han suspendido el dominio, con lo que mis visitantes han desaparecido y mi sitio ha bajado estrepitosamente en Google.

Deusto es el nombre de un barrio de Bilbao, de la Universidad de Deusto (http://deusto.es), de una ferretería, de una consultora, de una panadería, etc. ¿ Es esto justo ? ¿ Me van a quitar el dominio sólo porque tienen más dinero para pagar a los abogados ? El contenido del sitio lo podéis ver todavía en http://literatura-digital.com. Espero que no registren esa marca también mañana y me lo quiten ......

Por cierto, Planeta no tiene ni deusto.es, ni deusto.net, ni deusto.org. Y deusto.biz y deusto.info no están siquiera registrados. ¿ No será que lo que les interesa no es el nombre sino mis visitantes sin tener que pagar a cambio ? ¡ No, que va, como va a ser eso, que cosas se me ocurren, lo que quieren es proteger su marca .... ! (¿será entonces que mi amigo Luis, que vive en Deusto, les pertenece ?) Me tengo que leer otra vez lo de David y Goliat, no recuerdo si Goliat usó abogados.

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Mi primera vez (I)

 Sáb, 04/06/2005 - 14:06     Sandor

No, esta no es la primera entrada porno de mi blog :-) Es que hoy he recordado mis primeros pasos en el ciberespacio, y me he animado a compartirlo con vosotros.

Recuerdo mi primera vez, no recuerdo el año exacto. Me compré con uno de mis primeros sueldos un modem/fax marca Zoom a 14.400 bps, de lo más rápido del mercado entonces. Recuerdo que me salió por unas 35.000 pesetas y que lo compré en una tienda de informática de las galerías de la plaza de Indautxu, en Bilbao. En cuanto llegué a casa lo enchufé a mi Olmus 386SX (creo recordar, aunque tal vez fue un clónico 486DX2 que vino después, no recuerdo con exactitud), y me conecté a una BBS que ofrecía acceso gratuito: Kender BBS (todavía siguen en activo: Kender).

La experiencia fue de tal calibre que todavía hoy, después de un montón de años, no he logrado olvidarla. Todavía hoy me veo en el suelo de mi habitación, con el ordenador montado alrededor de un montón de cables y, a modo de cibercordón umbilical, otro cable plano color crema atravesando habitaciones conectando mi flamante modem con la roseta de la instalación telefónica, a las tantas de la noche, no vaya el niño a interrumpir cualquier conversación telefónica de sus padres.

Recuerdo que lo primero que hice fue bajarme el files.bbs general de Kender (que por aquel entonces ocuparía la friolera de 1 mega o así en puro texto ASCII), y comencé a imprimirmelo en un taco de 500 páginas de papel contínuo que alimentaba mi super impresora IBM Proprinter 24E. ¡Qué ingenuidad!

Recuerdo la sensación que invadía mi cuerpo. Parecía que en cuanto hubiera un pico de señal o algo similar, ese mundo nuevo, ese torrente de información, se iba a evaporar para nunca volver más. Con el tiempo he comprobado que esto mismo le suele ocurrir a mucha gente que se conecta por primera vez a la red: su primer reflejo es intentar retenerlo todo, como si aquello mismo que les deslumbra por vez primera se fuera diluir con la misma facilidad con la que se ha mostado en el monitor.

Algunas semanas más tarde (o meses, la verdad, con los años esos detalles se olvidan fácilmente), contacté con Aitor Urrutia, un conocido de tiempos del instituto que estaba cursando telecomunicaciones en Deusto, creo recordar. De su boca salió el mantra, destinado solamente a unos pocos iniciados, que me abrió las puertas a internet. La verdad, no recuerdo los datos exactos. Solamente recuerdo que me proporcionó, supongo que arriesgando algún punto de su expediente académico, un teléfono de acceso de la universidad de Deusto, así como las correspondientes cadenas de login/password. Es un poco triste pensar que la gente (clientes que les llaman hoy en día), no se percatan del milagro. Hoy todos lo ven como algo normal, pero en el momento en el que accedí vía modem al servidor de la universidad de Deusto, y a través de él pude hacer un telnet a la universidad de ¡Stuttgart! y navegar un poco por sus opciones, sentí que mi mundo ya no volvería a ser el mismo.

La cuenta estuvo vigente por lo menos tres o cuatro semanas, lo suficiente para comprarme un libro (creo que "Internet, Manual de referencia", ISBN: 84-481-1882-0) y descubrir otros servicios como las listas de correo, gopher, archie, ftp, el inacabable mundo de los grupos de noticias de Usenet, o el todavía sin contaminar IRC, por no hablar de recursos más exotéricos como Veronica, Jughead o los juegos multiusuario MUD. También he intentado encontrar, sin éxito, una referencia (no recuerdo a través de qué servicio) a una máquina de coca-cola, que cuando la ejecutabas te devolvía la cantidad de latas que tenía o algo parecido.

También recuerdo otra petición que se realizaba a una empresa de pizzas a domicilio (supongo que en EE.UU, claro), encargando pizzas (en aquel entonces, el comercio electrónico era poco menos que una utopía). Han transcurrido solamente unos pocos años, pero parece que hablamos del pleistoceno.

Sinceramente, en general todo ha cambiado para mejor, si bien hecho en falta esa sensación vagamente revolucionaria que supongo invade cualquier movimiento importante y novedoso en sus comienzos. Hace tiempo leí no se donde que una de las características de nuestra actual sociedad capitalista es que fagocita cualquier intento de cambio desde el exterior, transformándolo en moda, asimilándolo y anulando por tanto su capacidad para cambiar las cosas. Yo nunca he creído mucho en las revoluciones, si no más bien en la capacidad de cambio de cada persona, así como en su capacidad, muchas veces minimizada y despreciada, de influir en sus semejantes a través de sus acciones diarias. Aún así, no es fácil nadar contra corriente ni respirar el ambiente actual, donde un elevadísimo tanto por ciento de internet se basa en la comercialización de contenidos. Me gustaría pensar que, al menos en mi pequeñísima area de influencia, he contribuido en mi medida a fomentar la distribución libre de contenidos, el conocimiento compartido, la generosidad con el neófito, y en general, esos valores de antaño que ahora más que nunca parecen estar en peligro.

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Sobre PlanetaInopia

Sandor Inopia nació en Bilbao, un lunes cualquiera, justo 1904 años después de que Nerón se suicidara, diciendo ¡Qué artista muere conmigo!, y 192 años después de que Volta descubriera la pila eléctrica. Mientras celebraba su quinto cumpleaños, Elvis daba su último concierto, y celebrando los siete, Muhammad Ali se retiraba del boxeo.

Sobre PlanetaInoipa, blog personal de Sandor Inopia (Sandor Saiz Ortuondo)

Yo no tengo la ambición de Nerón, la inteligencia de Volta, la voz de Elvis, o la fuerza de Alí, pero a veces me gusta escribir y darme a conocer a los demás. Por eso este blog, que espero te guste.

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