citas

Rebelión en la granja

 Vie, 25/02/2011 - 19:49     Sandor

Desde que se me rompio el MP3, hace ya un par de meses, he vuelto a descubrir el placer de llevar un libro encima y leerlo a ratitos, por ejemplo en mi trayecto diario de metro al trabajo. El último que he leido ha sido Rebelión en la granja, de George Orwel, uno de esos libros que suenan a todo el mundo y que llevaba algunos años en casa, cogiendo polvo en una balda, esperando su momento :)

Una de mis manías como lector es, cuando me encuentro con algún fragmento que considero inspirado o interesante, marcarlo con lápiz o hacer un pequeño doblez en la página. Me encanta encontrarme, al cabo de los años, con esos fragmentos que en su momento llamaron mi atención. En ocasiones lo siguen haciendo, y en otras ocasiones me sirven para darme cuenta de como he cambiado como persona.

...en un momento dado se crea una ortodoxia, una serie de ideas que son asumidas por las personas bienpensantes y aceptadas sin discursión alguna. No es que se prohiba decir "esto" o "aquello", es que "no está bien" decir estas cosas, del mismo modo que en época victoriana no se aludía a los pantalones en presencia de una señorita. Y cualquiera que ose desafiar aquella ortodoxia se encontrará silenciado con sorprendente eficacia. De ahí que casi nunca se haga caso a una opinión realmente independiente ni en la prensa popular ni en las publicaciones minoritarias e intelectuales.
Prefacio del autor.

 

 

De algún modo parecía como si la granja se hubiera enriquecido sin enriquecer a los animales mismos; exceptuando, naturalmente, los cerdos y los perros. Tal vez eso se debiera en parte al hecho de haber tantos cerdos y tantos perros. No era que estos animales no trabajaran a su manera. Existía, como Squealer nunca se cansaba de explicarles, un sinfín de labores en la supervisión y organización de la Granja. Gran parte de este trabajo tenía características tales que los demás animales eran demasiado ignorantes para comprenderlo. Por ejemplo, Squealer les dijo que los cerdos tenían que realizar un esfuerzo enorme todos los días acerca de unas cosas misteriosas llamadas "ficheros", "informes", "actas" y "ponencias". Se trataba de largas hojas de papel que tenían que ser llenadas totalmente con escritura, y después eran quemadas en el horno. Esto era de suma importancia para el bienestar de la Granja, señaló Squealer. Pero de cualquier manera, ni los cerdos ni los perros producían nada comestible mediante su propio trabajo; eran muchos y siempre tenían buen apetito.

 

 

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Tiempo

 Lun, 09/03/2009 - 19:09     Sandor

Comienzo con esta gran cita una serie de pensamientos y fragmentos literarios que, por un razón u otra, me han llamado la atención: Tú tienes reloj, yo tengo tiempo. Moussa Agassarid, escritor tuareg.

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Efemérides

 Dom, 11/02/2007 - 23:36     Arka

Y es que tal día como hoy falleció el que para mí es uno de los escritores en lengua castellana más geniales del siglo XX, Julio Cortázar. Quien más, quien menos, habrá leído Rayuela, o habrá visto "Blow Out". Tras el corte copio y pego un par cuentos del autor.

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo.

Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes.

No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Instrucciones para dar cuerda al reloj

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere?

Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes.

Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

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Muerte y catacumbas

 Sáb, 14/01/2006 - 23:09     Sandor


Calaveras (Autor: raelb, de Flickr)

Hoy me vaís a permitir ponerme un poco morboso y necrófilo. No tenía pensado escribir nada, de hecho me encontraba asín un poco vago ;-), ojeando las fotos de mis contactos en flickr, perdiendo un poquillo el tiempo, cuando me he encontrado con esta foto de blancadelamo. Siguiendo la información de los comentarios de la foto, he descubierto la historia de la romana Iglesia de Santa María, además de todo un mundo de tibias, peronés y cráneos en flickr.

Es curioso el poder de seducción de un cráneo. Una vez tuve uno en mis manos. Me lo prestó la hermana de una amiga, estudiante de medicina por aquella época. Recuerdo que lo sostuve sobre mi mano y me sorprendió lo poco que pesaba. Se me hacía extraño pensar que aquel hueso habría contenido en algún momento un cerebro que irrigó de alma, sentimiento y pensamiento algún cuerpo como el mio; que aquellas cuencas ahora vacías albergaron unos ojos, unas ventanas al mundo que permitieron a su poseedor aprehender el mundo que le rodeaba.

Cuando llegué a casa, frente al espejo, hundí las yemas de mis dedos en mi cara, recorriendo con ellas el perfil de mi propia calavera, la cresta dura y curva bajo mis ojos, el puntiagudo hueso que sobresalía sobre mi nuca, o el curvo escudo que protegía, a modo de casco, mi cerebro. Me contemplaba a mí mismo intentando ver más allá de mi propia imagen, imaginando mi propia calavera, pero no pude, fui incapaz.

Pensé entonces lo que cualquiera que haya tenido un cráneo en sus manos habrá pensado: en el sentido de la vida, en su fragilidad, y cómo no, en la muerte. El tema ocupó mi mente un par de días, y aún creo que exagero, y pasó al olvido como tantas otras cosas en la vida, hundido bajo la monotonía diaria, y quiero pensar, alguna nueva experiencia.

El caso es que viendo la foto de flickr, y dejándome mecer por el oleaje de los enlaces en este mar de información, he recordado la experiencia. Pienso que no está mal pensar de vez en cuando en la muerte, y pensar de vez en cuando en la vida, en qué sentido queremos darle a la nuestra en particular; en su duración, casi siempre breve, y en ese montón de cosas que dejamos para más adelante, como si estuviéramos seguros de tener un futuro más allá del ahora.

Termino esta entrada con algunas citas sobre el tema, que me han llamado la atención:

  • La muerte se paga viviendo. Giuseppe Ungaretti.
  • Cuando eres consciente de la muerte, acabas asumiendo tu propia soledad. Rosa Regás.
  • Dejar de luchar es comenzar a morir. Manuel J. Clouthier.
  • He meditado a menudo sobre la muerte y encuentro que es el menor de todos los males. Francis Bacon.
  • La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos. Antonio Machado.

Y dejo la mejor para el final:

  • La muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir. César González-Ruano.
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Charles Bukowski

 Dom, 06/11/2005 - 22:36     Sandor

Charles Bukowski

Hoy os quiero poner un texto de Charles Bukowski que para mí es fundamental, no porque lo aplique a mi vida (desafortunadamente), sino porque cuando mis ojos se cruzan en casa con él (lo tengo enmarcado, en un rincón el pasillo), me hace percibir el fluir suave y susurrante de la vida, prestar más atención al tiempo que se escurre goteando, dia tras dia, y marca una pequeña explosión revolucionaria de ánimo que arranca de mi cabeza planes y propósitos de enmienda en mi actitud vital diaria... propósitos que invariablemente terminan muriendo bajo la pesada losa de lo cotidiano.

Siempre nos piden que entendamos
el punto de vista de los otros
sin importar si es anticuado
necio
asqueroso.

A uno le piden
que entienda
amablemente
todos los errores de los otros,
sus vidas desperdiciadas,
sobre todo si son de edad avanzada.

Pero su edad es lo único
en lo que nos fijamos.
Han envejecido mal
porque han vivido sin enfoque
Se han negado a ver .
¿Que no es culpa suya?
¿Culpa de quien?
¿Mía?

Se me pide que oculte
mi opinión ante ellos
por miedo a su miedo.

La edad no es un crimen,
pero la vergüenza de una vida
deliberadamente desperdiciada
entre tantas vidas
deliberadamente desperdiciadas
sí lo es.

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Ayuno

 Dom, 07/08/2005 - 03:36     Sandor

El ayuno terapeutico

Bueno, ya veis que al final no me he tirado de ningun puente, ¿no? :-P Sigamos como si nada, será lo mejor.... Llevo ya unos días dándole vueltas al tema, y creo que me encuentro con la suficiente fuerza interior como para animarme a realizar mi segundo ayuno, a ver qué tal esta vez.

No recuerdo muy bien como comenzó a interesarme este tema, la verdad, pero el caso es que a raíz de comprarme el libro El ayuno terapéutico (datos al final), me picó la curiosidad y, tras leer el libro y sopesar un poco las ventajas y riesgos que podía entrañar, realicé un pequeño ayuno de 15 días.

Cuando le dices a tus amigos o a tu familia que vas a hacer un ayuno de un par de semanas, lo primero que suelen pensar es que estás un poco chiflado, que no vas a aguantar, y que si lo haces, será malo para tu cuerpo... mi experiencia ha sido justamente la contraria. Pero no os penseís que un ayuno de este tipo consiste en decir el día que te da la venada "hoy dejo de comer", no, el ayuno requiere dos o tres días de preparación, en el que poco a poco vas reduciendo la ingesta de alimentos, acostumbrando al cuerpo. Luego, durante el ayuno, no es que no comas nada, ya que a pesar de que hay bastante variantes, en el ayuno según Buchinger (sí, sí, el de la clínica esa donde va Carmen Sevilla de vez en cuando :-D) están permitidos algún zumo, un poco de caldo de verduras y alguna cosa más (200-300 kcal. diarias aproximadamente). Después, para finalizar el periodo de ayuno, también son necesarios tres o cuatro días de dieta especial en los que poco a poco se va acostumbrando al cuerpo a recibir la carga alimenticia habitual.

También, uno de los comentarios más usuales entre quienes nunca han ayunado es ese de "pero te vas a quedar debil, no vas a poder llevar una vida normal"... nada más lejos de la realidad. Ya se que es dificil de entender, pero el nivel físico se mantiene, no decae en absoluto. Es más, en mi caso, me sentí más ligero, no se como explicarlo, con menos modorra, dormía mejor, no se, supongo que hay que experimentarlo. De todos modos lo más enriquecedor a mi modo de ver del ayuno tiene que ver con una especie de paz mental interior, con la sensación de limpieza... mejor os copio unas lineas del libro en donde se comenta precisamente esto:

El ayuno ejerce una profunda influencia clarificadora y vivificante sobre la vida psíquico-espiritual de la persona. El ayuno puede despertar a una nueva vida a las fuerzas psíquicas antes debilitadas. Una persona que haya ayunado vuelve a sentirse más viva, más activa, tal vez incluso como si "hubiera vuelto a nacer". Su mente se dinamiza y las energías psíquicas se fortalecen.

En definitiva, que os recomiendo que al menos lo intenteís alguna vez en la vida, y experimenteís en vosotros mismos los efectos, y luego juzgueis. Eso sí, me parece casi imprescindible que antes os informeís bien sobre los riesgos que puede entrañar y el método óptimo de llevarlo a cabo. Os dejo los datos del libro, por si os animais a probar: Titulo: El ayuno terapéutico (Tit. original: Heilfasten ist nicht Hungern)

Autor: María Buchinger
Ref.: SN-14 / ISBN: 84-7901-230-7

[Sandor, escuchando Up in flames, de los Flammings Sideburns]

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El arte de amar

 Vie, 03/06/2005 - 08:52     Sandor

El hombre es consciente de sí mismo, de los demás, de su pasado y de sus posibilidades futuras. Es consciente de su autodeterminación, de la brevedad de su vida, de que nace sin su consentimiento y perece en contra de su voluntad, consciente de que morirá antes que aquellos que ama, o aquellos que ama morirán antes que él. Es consciente de su carácter separado, de su impotencia ante las fuerzas de la naturaleza y de la sociedad. Todo esto hace de su existencia solitaria una prisión insoportable. El hombre sabe que se volvería loco si no pudiera liberarse de esta prisión y unirse, de alguna forma, a otro ser humano.

ERICH FROMM, El arte de amar, 1956

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Sobre PlanetaInopia

Sandor Inopia nació en Bilbao, un lunes cualquiera, justo 1904 años después de que Nerón se suicidara, diciendo ¡Qué artista muere conmigo!, y 192 años después de que Volta descubriera la pila eléctrica. Mientras celebraba su quinto cumpleaños, Elvis daba su último concierto, y celebrando los siete, Muhammad Ali se retiraba del boxeo.

Sobre PlanetaInoipa, blog personal de Sandor Inopia (Sandor Saiz Ortuondo)

Yo no tengo la ambición de Nerón, la inteligencia de Volta, la voz de Elvis, o la fuerza de Alí, pero a veces me gusta escribir y darme a conocer a los demás. Por eso este blog, que espero te guste.

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